Sergio Casé, jefe de Enología de Trapiche, destacó que la degustación a ciegas permite comparar distintas perspectivas profesionales y observar cómo cambian las preferencias. “Hay una clara evolución de los estilos de vino”, señaló. También valoró el intercambio entre enólogos de distintas generaciones, porque permite discutir las características de los productos y comprender mejor qué busca el público.
Sergio Casé, jefe de Enología de Trapiche. Analizó la evolución de los estilos de vino y planteó la necesidad de adaptar la comunicación para acercar la cultura vitivinícola a las nuevas generaciones.
Ramiro Gomez
Cómo funcionó la aplicación del INV y qué aportó a la evaluación de los vinos
La incorporación de la herramienta digital fue uno de los cambios valorados por los jurados durante esta edición. La posibilidad de cargar puntuaciones y comentarios desde el celular agilizó el proceso de evaluación y permitió dedicar más tiempo al intercambio entre los integrantes de cada mesa.
Luis Mantegini, sommelier de Cava Internacional y licenciado en Turismo, destacó que la cantidad de muestras hace indispensable contar con un sistema ágil. “La cantidad de muestras que tenemos para degustar y para puntuar hace muy necesaria la agilidad del sistema, y en ese sentido nos ha ayudado muchísimo”, explicó. En su caso, la herramienta resultó especialmente útil durante la evaluación de bebidas de innovación, una categoría que exige conocer productos muy diferentes entre sí.
La aplicación también fue bien recibida por Marisol de la Fuente, periodista, licenciada en Comunicación, magíster en Marketing, sommelier y bartender. Además de destacar que la plataforma es más rápida y sencilla de utilizar, señaló que se mejoraron los términos empleados para describir las características sensoriales de las muestras. “Se han cambiado algunos términos, la terminología de la evaluación, para hacerla más clara, para simplificar, para tratar de ser dentro del análisis sensorial lo más objetivos posible”, explicó.
Marisol de la Fuente, periodista, licenciada en Comunicación, magíster en Marketing, sommelier y bartender. Resaltó las mejoras en el sistema de evaluación y la importancia de incorporar bebidas innovadoras que reflejen las preferencias de los nuevos consumidores.
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Para Alessandro Conti, licenciado en Enología y maestro destilador, la adaptación a dispositivos móviles fue uno de los puntos fuertes del sistema. Destacó que está pensado para utilizarse desde el celular y que permite visualizar el puntaje a medida que se avanza con la evaluación, algo que ayuda a mantener un criterio consistente durante la degustación.
Adrián Toledo, licenciado en Enología y participante por primera vez, coincidió en que la herramienta facilita la tarea de los jurados. “La practicidad que te da la aplicación te deja centrarte y focalizarte en la evaluación de los vinos”, afirmó. Sergio Casé también valoró la digitalización del proceso y resumió su experiencia al señalar que la aplicación le resultó “muy amigable y muy fácil de usar”.
La posibilidad de incorporar observaciones sobre cada muestra también fue destacada por Fabricio Portelli, sommelier profesional y periodista especializado en vinos. Según explicó, los comentarios son una parte central de la devolución para los productores. “Te permite escribir comentarios que terminan siendo lo más importante para los productores, califica rápido y te da tiempo de discutir con tus compañeros”, señaló.
Fabricio Portelli, sommelier profesional y periodista especializado en vinos. Definió el certamen como una herramienta de investigación de mercado y subrayó el valor de las devoluciones para que las bodegas.
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Las bebidas de innovación toman protagonismo
La categoría de innovación reunió bebidas elaboradas con distintas materias primas y técnicas, entre ellas vermouths, mistelas, destilados, productos a base de sidra y espumantes. Para los jurados, la variedad de propuestas exige ampliar los conocimientos sobre cada tipo de bebida y analizar sus características particulares.
Mantegini explicó que la categoría incluye productos que no todos los especialistas consumen habitualmente y que, por eso, representan un desafío al momento de evaluarlos. También destacó el regreso del vermouth y el interés que despierta entre los jóvenes. “Está buenísimo que los jóvenes también hayan apreciado un poco la cultura del vermut”, afirmó.
El sommelier señaló que algunas de estas bebidas encuentran su lugar principalmente en la coctelería. En un contexto en el que el consumo de alcohol disminuyó, consideró que los tragos preparados pueden ofrecer otra forma de disfrutar estas propuestas. “En vez de tomarse tres o cuatro, tomás un buen trago bien preparado”, explicó, al referirse a una modalidad de consumo que permite disfrutar de una bebida sin necesariamente tomar varias.
Conti, por su parte, destacó la calidad de las muestras que probó en la categoría y mencionó elaboraciones a base de manzanas y peras, mistelas y vermouths con perfiles botánicos y cítricos. Además de esas propuestas, planteó que Argentina tiene posibilidades de desarrollar una industria de destilados vinculada con la vitivinicultura y otras producciones regionales.
“Hay mucho para hacer de origen vínico, brandis, grapas, y también de otras frutas, como manzanas y demás”, sostuvo. Para el especialista, el conocimiento técnico y la disponibilidad de materias primas abren oportunidades para elaborar bebidas con identidad propia. En ese sentido, propuso prestar atención a las variedades criollas para la destilación y explorar alternativas que permitan aprovechar los excedentes de vino.
Conti también vinculó esa posibilidad con experiencias internacionales en las que las crisis vitivinícolas impulsaron el desarrollo de productos emblemáticos. A su entender, las bebidas innovadoras y la coctelería pueden convertirse en nuevas vías para aprovechar el potencial de la producción argentina.
Una herramienta para conocer el mercado y acercar el vino a nuevos consumidores
Además de evaluar la calidad de los productos, los concursos permiten intercambiar conocimientos, generar devoluciones para las bodegas y observar las tendencias de la industria. Para Portelli, la información que se obtiene durante la degustación puede resultar útil para orientar decisiones de los productores. “Esto es una gran investigación de mercado que te da mucha información”, afirmó.
El periodista destacó que la devolución puede ser valiosa tanto para una bodega que presenta una sola etiqueta como para otra que participa con varias muestras. “La devolución de esto para cualquier hacedor o cualquier bodega es fundamental”, sostuvo. También consideró que estos encuentros constituyen un ejercicio profesional que los especialistas necesitan sostener año tras año.
Galante coincidió en que los premios pueden despertar la curiosidad de los consumidores y motivarlos a probar etiquetas que todavía no conocen. “Todo lo que despierte el interés, la curiosidad del consumidor, aparece en la publicación de que tales o cuáles vinos salieron premiados; indudablemente que alguien va a querer probarlos y saber de qué se trata”, señaló. En relación con Guarda 14, agregó que la continuidad de las cinco ediciones contribuye a consolidar la confianza en los resultados, porque detrás del concurso hay trabajo y una organización sostenida.
José “Pepe” Galante, licenciado en Enología y jefe de Bodegas Salentein. Señaló que el concurso permite tomar el pulso de la industria.
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La comunicación del vino con las nuevas generaciones fue otro de los ejes planteados por los jurados. Casé consideró que la industria no debe abandonar la tarea de transmitir la cultura vitivinícola, incluso en un contexto de caída del consumo. “Hay que redireccionar en la comunicación, hay que entender”, afirmó, al referirse a los hábitos de los jóvenes y a la necesidad de revisar cómo se presenta el producto.
El enólogo cuestionó la idea de que las nuevas generaciones no consumen alcohol y señaló que, aunque algunos jóvenes no eligen vino, sí toman otras bebidas. Por eso, propuso pensar estrategias que permitan acercarlos progresivamente a la cultura vitivinícola. Entre las alternativas mencionó los vinos de menor graduación alcohólica o con un ligero dulzor como una posible puerta de entrada para quienes todavía no están acostumbrados a los perfiles más secos.
De la Fuente también planteó que los concursos deben prestar atención a las bebidas y los segmentos que eligen los consumidores que están ingresando al mercado. En relación con la categoría de innovación, explicó que permite evaluar productos que no necesariamente forman parte de los hábitos de los propios jurados, pero que pueden tener relevancia para públicos más jóvenes. “Los principales consumidores o los que están entrando hoy al mundo del vino, que son los que tenemos que captar, es lo que están tomando”, señaló.
La periodista agregó que es importante observar los precios de los productos que concentran el consumo y no limitar el análisis a las etiquetas de alta gama. Según explicó, los estudios de mercado que conoce muestran una fuerte presencia de vinos de menos de $3.000, mientras que el segmento de precios más altos representa una proporción menor. Para De la Fuente, incorporar productos de entrada y nuevas categorías permite que el concurso refleje mejor la diversidad del mercado.
Desde una perspectiva similar, la ingeniera agrónoma Laura Principiano remarcó la necesidad de que la industria trabaje de manera conjunta para fortalecer el vínculo entre el vino y la vida cotidiana. “Todo lo que hagamos para acercar el vino al consumidor suma”, afirmó. También destacó la importancia de construir una comunicación común y hacer que el producto sea más accesible, al considerar que el vino forma parte de la mesa, la cultura y la identidad argentina.
Laura Principiano, ingeniera agrónoma. Destacó la agilidad de la herramienta digital y la importancia de impulsar acciones conjuntas para acercar el vino a los consumidores y fortalecer su vínculo con la cultura argentina.
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Gabriel Campana, enólogo de Córdoba, valoró que el concurso reúna a representantes de distintas regiones y señaló que el aumento en la cantidad de muestras refleja la confianza de los productores. Consideró que se trata de uno de los espacios más federales del país y concluyó que “todos los lugares de encuentro y comunicación de la industria son bienvenidos y tenemos que seguir fortaleciendo”.
Acompañan la quinta edición del Concurso Nacional Guarda 14: Avantti, Wine Institute, RCristal, Andesmar Cargas, Wines Of Argentina, Andesmar, Andesmar Cargas, Industrial Andesmar, Hotel Fuente Mayor y La Estancia Mates Artesanales.
Galeria de fotos de las mesas de jurados:
Enólogos, sommeliers y especialistas del sector formaron parte del jurado de la quinta edición del Concurso Guarda 14.
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Profesionales de distintas especialidades participaron de la degustación a ciegas, con el objetivo de analizar la calidad de las muestras presentadas.
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Los especialistas analizaron una amplia variedad de productos, desde vinos de diferentes estilos hasta destilados, vermouths y otras bebidas innovadoras.
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La evaluación reunió a referentes de la industria vitivinícola y de las bebidas, que compartieron sus conocimientos y experiencia durante el certamen.
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Los jurados del Concurso Guarda 14 evaluaron vinos, bebidas espirituosas y productos de innovación durante la jornada realizada en Mendoza.
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La jornada convocó a profesionales de distintas regiones del país para evaluar las muestras y participar de un espacio de intercambio sobre la industria.
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Los integrantes del jurado participaron de una nueva edición de Guarda 14, un certamen que reúne a expertos para evaluar productos y reconocer su calidad.
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